lunes, 12 de enero de 2015

Interpretación del modelo antropológico

“El hombre, un ser indefenso, debilidad que debemos transformar en fortaleza”




David Torruella*


Se preguntarán algunos, si somos unos seres indefensos o muy por el contrario, somos una potencialidad permanente de crecimiento y desarrollo. Algunos estarán convencidos, acaso, que existe un déficit biológico en la especie humana, por cuanto afirman que el hombre es un animal profundamente desvalido en comparación con el resto de las especies. Para fundamentar la imagen del hombre indefenso, diremos que el hombre no tiene ojos como el águila, no tiene dientes y garras poderosas como el león, no tiene la piel vellosa abundante como el oso, y no tiene la velocidad del jaguar o del ciervo silvestre.

Seguramente los factores fisiológicos justifican esa mirada que hace del hombre una especie desvalida, por cuanto ven en los componentes de lo humano un sistema de órganos no suficientemente adaptados para las funciones que ha de desarrollar en el sostenimiento de la vida humana, ni suficientemente adaptado para la satisfacción de sus necesidades. Suman a lo anterior la larga e incomparable necesidad de protección y la pobreza instintiva en el género humano. Basta para afirmar aquello, observar la infancia de tal especie. Insisto que lo anterior parece justificar aquél dicho: “el hombre es un ser indefenso”. Los educadores tendremos que enfatizar que aquella carencia se convierta en una riqueza, por cuanto impulsa al hombre a desarrollar considerables ventajas sobre el resto de los seres, reflejado en su capacidad de construir cultura y servirse de todo lo que crea.

Muchos dirán que el hombre solo transforma o une las cosas con el único objeto de subsistir, y esa transformación de las cosas en instrumentos deberá realizarlas para superar todas las dificultades de su debilidad, por cuanto como un ser indefenso, seguirá transformando las cosas y esa será su forma de lucha permanente para seguir sobreviviendo.

Bajo aquella perspectiva del hombre indefenso, pero de naturaleza con capacidad creadora para defenderse, podría llegar a ser una naturaleza muy peligrosa y siniestra, por cuanto es una dimensión ya no biológica, sino cultural y el espíritu de defensa del hombre lo podría llevar a despertar deseos persistentes y hambrientos por crear y transformarlo todo, cuestión que terminaría siendo también perjudicial para la especie humana. Muchas veces es una naturaleza desvirtuada, que actúa sin razón y sin límites por crear, no para defenderse, sino para poseer antojadizamente todo y sin justificación por lo que crea o transforma. Como bien parece sintetizarlo Barrio, en una visión antropológica, (Barrio, J. 2010: 88) señalando que; “aquella capacidad creadora del hombre, conforma su naturaleza cultural y no biológica” que es parte de su segunda naturaleza como lo pretende interpretar de Arnold Gehlen, reflejada esa segunda naturaleza, en lo particular de su lenguaje y en las instituciones sociales que ha creado el hombre para poder sobrevivir. Aquello es la cultura que aparecerá como un mundo compensador de la negativa dotación orgánica del hombre. Por otro lado, Barrio (2010) señala que Adolf Portamann, profundiza sobre el nacimiento fisiológico prematuro del animal humano, verá en el hombre un ser en gestación, con una condición de posibilidad de un estrato supra biológico, espiritual y cultural, que se desarrolla y lucha a diario para sobrevivir. El hombre es para aquél un ser en gestación, un embrión, un ser inacabado y con un prematuro sistema biológico, obligado a desarrollar una forma de vida espiritual o cultural, que se manifiesta inicialmente en una estructura biológica humana, cuya realización sólo es posible con contactos sociales intensos y con múltiples actos de aprendizaje, relacionándose el hombre con el mundo cultural que ha recibido como herencia de sus predecesores (Dienelt, 1980: 58-59) y que requiere preservar o mejorar, para poder mantener su propia especie y sobrevivir ante su indefensión.


REFERENCIAS:
Barrios, J. M. (2010) Elementos de Antropología Pedagógica. Madrid. Ediciones Rialp.
Dienelt, K (1980) Antropología Pedagógica, Madrid, Ediciones Aguilar


* Profesor de Estado en Historia y Geografía
Magíster en Ciencias de la Educación. Mención en Adm. y Gestión Educacional.
Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación.
Abogado

La terapia floral de Bach


Cristina Valdivia*


Las Flores de Bach, son una terapia floral desarrollada por el doctor inglés Edward Bach entre 1926 y 1936, quien fue un connotado médico, que centró su carrera profesional en el campo de la inmunología y bacteriología, en donde descubrió vacunas que en ese momento contribuyeron de manera eficaz al tratamiento de enfermedades crónicas. También, se desempeñó en el área de la homeopatía, donde transformó vacunas inyectables en gotas orales.

En septiembre de 1928, durante un viaje a Gales, descubrió el primero de los 38 remedios florales. Entre 1931 y 1932 descubrió los últimos tres reme-dios de la serie original de los 12 remedios florales y publicó su primer folleto. Entre 1933 a 1934, Bach descubrió cuatro remedios más en Cromer, Inglaterra, llegando, finalmente, a proponer los 38 remedios florales que conocemos en la actualidad.

Dentro de la obra del Dr. Bach, se percibe una mirada filosófica de fondo, donde están presentes las conceptualizaciones de algunos pensadores como Aristóteles y Goethe. También, se considera la dimensión psicológica del ser humano, respecto a la facultad sanadora de las esencias florales.

En la propuesta terapéutica del Dr. Bach, destaca el contenido ético de su obra filosófica, lo cual queda en evidencia en los cinco principios que sustentan su obra y en los cuales los conceptos de “enfermedad” y “salud” son resignificados, planteándose la existencia de un hilo conductor que permite pasar de un estado al otro, siendo este la toma de conciencia.

Los cinco principios del doctor Bach son los siguientes:

1. Existe una polaridad básica inherente a la naturaleza del ser humano: el alma y la personalidad. El alma es entendida como lo permanente, lo inmortal, trascendente y representa todo el potencial que puede llegar a ser una persona; la personalidad es lo perecedero, lo transitorio y que se encuentra representada por el cuerpo. Es así como el alma requiere de la personalidad para realizar su aprendizaje, puesto que es aquella que le sirve de sostén material en la vida.

2. El Dr. Bach propone un sentido de vida (tema capital de la ética), enfocado en un sentido de desarrollo y evolución integral del ser humano. Las circunstancias y experiencias que vive la persona no serían al azar, sino que sería esta parte atemporal e inconsciente la que, conociendo qué tipo de tarea debe aprender esta persona, lo hace exponerse a determinadas experiencias para que pueda lograr dicho fin. Esto no implicaría un aprendizaje seguro, sino que tiene la oportunidad para hacerlo.

3. La vida es concebida como un proceso, la cual la persona debe vivir para desarrollarse en una dimensión casi atemporal (abordar el ayer como hoy, el mañana como hoy, el ayer como futuro). La vida sería un proceso de construcción que va mucho más allá de hoy, aludiendo a un continuo aprendizaje.

4. La salud es entendida como la armonía, en cambio, la enfermedad como una desarmonía psicoafectiva. Esto es visto como la existencia de un desconocimiento por parte de la persona de la emoción que está vivenciando, es decir, se disocia cognición de emoción, evadiéndose el aprendizaje, lo cual generaría un conflicto interno que sería proyectado a través de una enfermedad y de la infelicidad. De esta manera, podemos ver que el concepto de enfermedad y el de salud se enmarcan bajo una mirada clínica, holística y ontológica.

5. La unidad de todas las cosas se encuentra en el amor y todas las personas y cosas están relacionadas, influyéndose constantemente en su evolución por ser complementarias. De esta manera, el otro afecta el desarrollo de un ser humano, puesto que ambos se van acompañando en su proceso de aprendizaje y, a su vez, afectándose mutuamente en la toma de conciencia.

Frente a lo anterior, el Dr. Bach propone para el tratamiento de la enfermedad de las personas, un esclarecimiento del sentido de vida, el cual se realizaría a través del proceso de toma de conciencia, alivio del dolor, introvisión, individuación y al proporcionar, a través de las esencias florales, parte de la ayuda para que puedan llegar a lograrlo.

La terapia floral del doctor Bach consiste en treinta y ocho remedios florales, esencias que tendrían la particularidad de ser energéticas e inocuas, ya que no presentarían efectos secundarios en la persona, sino que producirían la movilización del mundo emocional, la captación de información externa e interna que se desconoce, la aparición de sentimientos que hasta ese momento no se conocían, entre otros.

Para fundamentar lo anterior, Bach considera la flor como el órgano reproductor del
mundo vegetal que concentra la máxima potencialidad de las plantas y los árboles, planteando que las cualidades organolépticas de las flores (olor, color, sabor), su anatomía, el momento del año en que florecen, la hora en que se abren y se cierran, la velocidad con que lo hacen, las características generales de la planta y el árbol, el clima y el suelo donde crecen, constituyen características
anatómicas y fisiológicas que guardan una relación con la conducta y con la estructura de la personalidad humana. Esta relación que se establece entre las flores y la conducta de las personas, los asocia con arquetipos de personalidad.

Esta visión es heredada desde la homeopatía por el Dr. Bach, siendo ambos métodos de carácter holístico, lo que implica que al decidir un tratamiento se tiene en cuenta a la persona en conjunto, tanto como a la enfermedad o el problema específico. Además, el doctor Bach transmite a la terapia floral, desde su formación como homeópata, el método de preparación de las esencias florales, debido a que los medicamentos que se utilizan en homeopatía consisten en pequeñas dosis de sustancias naturales, que al igual que en la terapia floral, serían extraídas de plantas, entre otras.

El principio bajo el cual se fundamenta el uso de las esencias florales, es que el estado emocional negativo agota la vitalidad del cuerpo físico, debilitando las defensas y volviéndolo vulnerable a la enfermedad e infecciones, generando desequilibrio. Por lo tanto, la cualidad vibracional de la flor, que constituye su cuerpo energético, puede ser transferida a otro ser vivo por resonancia vibracional, lo cual él podrá integrar y lo que producirá en él una armonización energética. Por tanto, solo actuaría la esencia floral que tuviera congruencia con el receptor, es decir, que respondiera al estado emocional de este, por lo que si se ocupara una esencia equivocada, no se produciría ningún efecto.

Las razones para la utilización de cada uno de los 38 remedios florales de Bach, fueron divididos en 7 epígrafes:

1. Para el temor: Rock Rose, Mimulus, Cherry Plum, Aspen, Red Chestnut.
2. Para la incertidumbre: Cerato, Scle-ranthus, Genciana, Gorse, Hornbe-am, Wild Oat.
3. Para los que no sienten suficiente interés por sus circunstancias pre-sentes: Clematis, Honeysuckle, Wild Rose, Olive, White Chestnut, Mus-tard, Chestnut Bud.
4. Para la soledad: Water Violet, Impa-tiens, Heather.
5. Para los excesivamente sensibles a influencias y opiniones: Agrimony, Centaury, Walnut, Holly.
6. Para el desaliento o la desespera-ción: Larch, Pine, Elm, Sweet Chestnut, Star of Bethlehem, Wi-llow, Oak, Crab Apple.
7. Para la preocupación excesiva por el bienestar de los demás: Chicory, Vervain, Vine, Beech, Rock Water.

Por tanto, como podemos observar, para el Dr. Bach la causa real de la enfermedad es el estado mental del paciente, no su condición física:

“La enfermedad es el resultado de una forma errónea de pensar y actuar, y des-aparecerá cuando la pongamos en orden. Cuando la lección del dolor, el sufrimiento y el pesar esté aprendida, la
enfermedad desaparecerá automáticamente porque ya no tendrá sentido su presencia”. (1)

Por lo tanto, y en palabras de Bach: “La salud existe cuando hay armonía perfecta entre el alma, la mente y el cuerpo; y esta armonía, solo esta armonía, es lo único que debe ser obtenido para lograr la curación”.(2)

Citas:
1. Bach, E. (1931). Somos los culpables de nuestros sufrimientos. En Barnard, J. (Ed.) (2013) Op. Cit. p. 147.
2. Bach, E. (1931). Somos los culpables de nuestros sufrimientos. En Barnard, J. (Ed.) (2013) Op. Cit. p. 153.

BIBLIOGRAFÍA

Barnard, J. (Ed.) (2013) Obras completas del doctor Edward Bach. Bar-celona: Ed. Océano.

Cid, L. (2008). La terapia floral de Ed-ward Bach, una herramienta coadyuvante para la terapia psicológica. “Memoria para optar al título de psicólogo”. Universidad de Chile, Santiago, Chile.
www.floresdebach.info/quien-fue-dr-bach.htm Visitada el 21 de agosto de 2014, a las 12:15 horas.



*Magister en Literatura, PUC
Profesora de Castellano, PUC
Licenciada en Literatura, U. de Chile
Profesora Facultad de Educación

martes, 2 de diciembre de 2014

Asesinatos en México: para reflexionar



Marta Galleguillos*

Igual que los niños, me pregunto ¿por qué ocurre la violencia y muerte de tantos jóvenes en México? ¿Qué sociedad estamos construyendo? Por qué surge el consumo y tráfico de drogas, el afán de poder, la búsqueda de placer a costa de los demás, la falta de tantos valores humanos y divinos.

Se supone que la sociedad avanza, los descubrimientos son cada vez más, la tecnología cambia y crece vertiginosamente, pero el ser humano se pierde e involuciona para erguirse como Rey de la autonomía y libertad de criterio, mente abierta y desarrollado, cuando en realidad lo que hace es rendirse a sus pasiones, consumismo. obsesiones y deseos de éxito, muchas veces egoístamente sin pensar en valorar la vida. Lo práctico e indoloro es “ lo que la lleva” . El esfuerzo y la honestidad son para los tontos y representan el camino largo que no todos están dispuestos a recorrer o ni siquiera lo conocen. Así, la corrupción golpea las puertas y nosotros la dejamos entrar cada vez que
relativizamos los valores fundamentales.

Todos quieren marchar para dar a conocer su voz, pero muchas veces es una pugna de creencias y manifiestos que tratan de imponerse frente al otro. El respeto como valor fundamental se va perdiendo. Así otros tantos valores como el defender la vida, ser pacífico, ser honesto, ser educados, tener cortesía, etc., se pierden en el infinito.

Recordemos la noticia de la niña que le tira un vaso de agua a la cara a una ministra de Educación en Chile. En la oportunidad existió un sector que la justificó, la comprendió y la entendió y la apoyó en su actitud. Entonces, desde ahí ya estamos mal como sociedad. No podemos ceder ante la mala educación, la falta de respeto. Nuestro deber es con nuestros hijos y alumnos. Se pretende eliminar la enseñanza cristiana para los niños y jóvenes como si fuera quitarles la libertad en una formación en valores. Y entonces, tenemos sociedades que se auto eliminan. ¿Hacia dónde vamos nosotros? Sin educar en virtudes y valores no estamos tratando el tema real de la educación para formar seres humanos íntegros y quedamos solo en la instrucción o adquisición de conocimientos y habilidades pero siendo muy competentes. El problema macro de la sociedad es otro tema que se nos escapa de las manos a los profesores. ¿Qué hacer?

Un profesor chileno, normalista, me ha llevado a esta reflexión al leer hoy su carta. La comparto con ustedes como testimonio de lo que nos está pasando:

“Estimados Compañeros Normalistas:

Les saludo con afecto para comentar que soy un profesor normalista de la generación 68 de la Escuela Normal Superior José Abelardo Núñez, que resido en México desde hace 39 años, trabajando en la educación.

Quiero comentar como cristiano, como padre y como profesor, que me duele profundamente el dolor de los padres de familias de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos”, de Ayotzinapa, en Iguala, estado de Guerrero, México, por la pérdida sensible de sus hijos, jóvenes normalistas, la mayoría hijos de humildes campesinos, esperanza de sus familias y de sus comunidades.

No puedo dejar de horrorizarme por la circunstancia indigna y miserable, exenta totalmente del aprecio por la dignidad de la persona humana, conque fueron abatidos por ejercer su derecho a emitir su protesta y buscar la justicia. He llorado frente a mi televisor viendo una entrevista a uno de los padres de familia, un humilde campesino, que no puede entender que un joven sano, noble, generoso y con ideales no regresa a su hogar, todavía su corazón de padre es sostenido por la esperanza de que su hijo regrese el viernes por la tarde, (aunque las evidencias del cruel asesinato son públicas) como lo hacía todos los fines de semana para estar con ellos, ayudarles en la faena el sábado y jugar al fútbol el domingo con sus amigos de siempre.

Pienso que este crimen no merece ser usado con fines espurios políticos o ideológicos, hoy ha fallado una sociedad, sus dirigentes y todos los que somos parte de un mundo que se permite infamias de esta dimensión.

El pueblo de México es un pueblo noble y generoso, que no merece este dolor, es un pueblo que llora en todos los niveles de su sociedad, en los hogares mexicanos, en la iglesia, en la calle, son días grises. Sin duda que nuestra conciencia nos dicta exigir justicia y también desde la trinchera de cada quien construir espacios de paz, de convivencia y solidaridad. Este hecho lamentable es un hito histórico, que nos dicta: ¡Levantémonos! No debimos caer tan bajo en la indiferencia y el egoísmo ¡Nunca más!

Un abrazo afectuoso

Lic. Julio Fernández Paz
Programa Formación de formadores
ICIF”
Universidad Anáhuac


*Profesora Ped. Educación Musical
Licenciada en Educación. Educadora de Párvulos, mención Educación Musical, UMCE
Diplomada en desarrollo de proyectos de innovación tecnológica, Pontificia Universidad Católica de Chile., UMCE

¿Elegir educar?




Belén Pérez*


La publicación de las carreras con mejores sueldos en el diario Las Últimas Noticias
(N de la R: edición del martes 4 de noviembre de 2014) muestra que la mayoría de dichas carreras son ingenierías, con las carreras de educación ocupando puestos muy inferiores. Esto explica que muchos estudiantes de cuarto medio manifiesten que quieren estudiar dichas carreras, despreciando las carreras de pedagogía, excepto por su financiamiento por lo atractiva que se ve la Beca Vocación de Profesor (BVP).

Este “desprecio” hace dudar de la efectividad de programas como “Enseña Chile”, fundación que realmente es bastante contradictoria en su formación, ya que su presidente, Tomás Recart, no eligió educar. Recart es constructor civil, con un máster en políticas públicas, pero no tiene ningún grado en educación (IADB). Además, el comercial para TV que lanzó dicha fundación para “promocionar” las carreras de pedagogía, causó malestar en muchos docentes, quienes sintieron que este comercial contribuía a mantener la idea de que la gente que estudia carreras de educación lo hace porque no tienen otra opción. La única “pedagogía real” puede verse en forma de humor en algunas páginas de internet, destacando “Docencia Sin Decencia”, la cual se ríe de algunas situaciones que viven los docentes de nuestro país.

Así que el dilema de si elegir educar o no está sobre la mesa. Es una decisión muy compleja, ya que este es un trabajo que suele ser muy despreciado debido a las extensas jornadas laborales, bajos sueldos y malos tratos que reciben los docentes, sobre todo en contextos vulnerables. Además, en nuestro país se permite que muchas personas que no tienen ninguna preparación pedagógica ejerzan trabajos de enseñanza, lo cual hacen en muchos casos porque no les queda opción. Estos trabajos tienen un máximo de año de ejercicio, en los cuales los profesionales con grados académicos en diversas disciplinas pueden trabajar antes de tener que completar ciclos de formación pedagógica, los cuales pueden durar entre 2 y 4 semestres.

Un problema digno de mención es que las universidades reciben un aporte fiscal indirecto por aceptar alumnos con la BVP, lo que ha motivado que la Universidad de Chile decidiera volver a impartir carreras de pedagogía. Las universidades del CRUCH han demostrado que necesitan dinero desesperadamente: esa es la real razón por la que el ranking ha sido tan aceptado, ya que los alumnos vulnerables, que son los principales beneficiados por este mecanismo, reportan mayores ingresos a la universidad para su formación. Si las mismas universidades que formarán a los nuevos profesores solo tienen un interés económico en los estudiantes, es difícil tomarse en serio el hecho de que quieran formarse “mejores docentes” para contribuir a formar una “educación de calidad”.

Respecto a la educación de calidad, hay un chiste popular que resulta perfecto para describir lo que se está haciendo: “Un camello es un caballo hecho por una comisión de expertos”. Las reformas educacionales que se están haciendo dejan en claro que no hay profesores involucrados, y que muchas de las reformas responden solo a populismo por parte del gobierno. Si pensamos un poco más allá nos daremos cuenta de que eliminar los colegios particulares subvencionados agrandará la brecha entre los más ricos y los más pobres, ya que habrá más colegios que deben ser financiados por el Estado, y todos los colegios recibirán la misma cantidad de dinero. Esto no es sinónimo de calidad, ya que se está nivelando hacia abajo.

Todo lo anterior muestra lo mal que está la educación en nuestro país, ya que nadie sabe lo que hace y muchos solo hablan de formar mejores profesores y de que debemos mejorar la calidad educacional, sin saber todo lo que esto involucra. Es muy fácil hablar del sistema educativo, ya que todos han pasado por él, pero muchos hablan de las malas experiencias que tuvieron en lugar de recordar las buenas.

Mientras los docentes no reciban mejores sueldos es difícil que los mejores alumnos sean atraídos por las carreras de educación. Las ingenierías son muy valoradas por el sector privado, razón por la que son tan bien pagadas. Nuestra sociedad asocia demasiado el éxito con el dinero, lo cual ha evitado que los mejores alumnos, quienes realmente poseen conocimientos, sean formados y preparados para enseñar. Mientras el proyecto de carrera docente siga atascado, las universidades sigan batallando para conseguir financiamientos y nuestros medios y gente sigan fomentando la idea de que la docencia es una profesión “de segunda” no podremos mejorar la educación chilena.


*Estudiante de Pedagogía en Inglés

Incomunicadamente comunicados






Pamela Salinas*


Si bien la comunicación es la mayor y principal herramienta que tienen los individuos para expresarse y vincularse socialmente, en estos últimos tiempos nos vemos enfrentados al sin sentido que involucra a mayor conectividad global, menor comunicación personal. Es sumamente sencillo apretar una tecla y enviar un mensaje o que este se escriba “predeterminadamente” o reemplazar palabras por figuras u otros íconos.

Hace unas décadas atrás era impensada la posibilidad de conectarse sincrónicamente con cualquier persona lejana, la comunicación tardaba días y hasta semanas; mas ahora esta se da instantáneamente. Sin embargo, a medida que aumenta la rapidez de las comunicaciones, es más difícil darnos cuenta que en la relación con nuestro núcleo más cercano estamos cada vez más incomunicados; vale decir, tenemos menos conciencia del verdadero valor del acto comunicativo: el intercambio de ideas, valores y emociones.

¿Estamos comunicados o solo conectados? Indudablemente la tecnología actual permite multiplicar las formas de interacción entre seres humanos; no obstante, crea -a su vez- aislamiento y competencia, debido a que solo permite la inmediatez y globalidad de textos, pero no necesariamente posibilita la efectividad del mensaje. Así, el contenido que deseamos transmitir se comprime en un correo electrónico breve e impersonal o en un mensaje de texto lleno de abreviaturas transgresoras de la ortografía. De esta forma, en ese aparente estatus de comunicación ficticia o conectividad aislada se produce el quiebre de la comunicación interpersonal, cuyo sustento reside en las relaciones de comunión y de vínculo, que va más allá del mero intercambio informativo como ocurre en estos momentos.

Evidentemente la incomunicación y la falta de cercanía afectiva predomina en nuestra sociedad y esta carencia de vínculos con los demás no se puede reemplazar por una conectividad a distancia. Es necesario establecer relaciones “tradicionales” con la familia, amigos y compañeros. Es más, es posible ver que las tecnologías están presentes a modo de “intruso” en nuestras aulas (ya que en el teléfono inteligente confluyen todas las tecnología y redes actuales), pues los estudiantes se distraen “comunicándose”: leyendo correos, actualizando estados en redes sociales, respondiendo mensajes instantáneos. Esta situación era impensada y no porque ahora se esté efectuando es sinónimo de que está correcto. Es una comunicación mal entendida.

Pero entonces, ¿qué hacemos al respecto?. Es imperativo que nuestros estudiantes comprendan el valor de una clase, del intercambio de opiniones y que es fundamental que presten atención a cada momento de la sesión. Nada será tan urgente como para estar pendientes del teléfono constantemente. Es necesario que los docentes reforcemos la necesidad de la escucha activa y no solo la presencia física al interior de la sala de clases. Si un futuro educador no es capaz de concentrarse, asimilar contenido y experiencias y participar en clases, pues está totalmente abstraído en el mundo virtual, claramente no es un buen signo del formador que será.

Es urgente dar sentido y valorar la comunicación como un intercambio de ideas y sentimientos, utilizar las palabras y gestos con el valor de refuerzo, sin que se contradigan con el mensaje emitido.

La incomunicación no se limita solo a la ausencia de comunicación, sino también es el reflejo de la ausencia de los valores morales esenciales del ser humano, como la entrega, la confianza en los demás y, sobretodo, el respeto.

Como docentes, nuestro compromiso consiste en evitar la incomunicación, en cualquiera de sus manifestaciones, pero fundamentalmente al interior de la sala de clases; ser conscientes del valor de la conversación frecuente con nuestros alumnos puede producir beneficios inimaginables. Así también, incentivar y fomentar el respeto de la opinión de los demás, destacar los méritos por sobre los defectos o errores del otro y compartir experiencias. Nuestro aporte, en definitiva, podrá rescatar la comunicación efectiva entre una parte de los seres humanos: nuestros alumnos.


*Profesor de Estado en Castellano, USACH
Lic. en Educación, USACH
Magister en Gestión Educacional, USACH
Profesora Facultad de Educación

lunes, 1 de diciembre de 2014

La creatividad en la sala de clases


Estela Socías*


En esta ocasión abordaré la creatividad en la sala de clases, en especial la literaria, así como las diversas formas de trabajar un texto para lograr los máximos resultados en la comunicación, ya sea oral o escrita. Para ello hablaré someramente de la creatividad y luego haré una propuesta de taller para que to-dos puedan extraer consignas fáciles para llevar al aula.

El tema lo considero relevante porque el lenguaje es una herramienta que puede transformar el mundo y su accionar comienza aún antes de saber leer. El vértigo y la inercia de la sociedad contemporánea nos lleva a incentivar a niños y niñas desde su edad más temprana., como lo refleja este poema de Sylvia Puentes de Oyenard (1987).

“Ser creador es transformar el mundo cotidiano en un universo mágico.
Es transitar por el papel convirtiendo la tinta en mensaje de luz.
Es deslumbrarse ante el silencio
y transformar los sonidos en canto.
Es tener lápices de colores para combatir la guerra
y combatir la guerra con palabras
y lápices de colores.
Es tener brazos como si fueran alas
y tener alas como si fueran brazos.
Es remontar el día en el contracielo de las dificultades”.

Trabajar con la palabra nos permite ir al encuentro de paisajes que se descubren cada día. Hay un mundo más allá del horizonte que visualizamos. Todo está por hacerse, por crearse y nosotros con la va-rita mágica de las palabras, construiremos una nueva realidad que parte de lo conocido, pero es diferente. ¿Y qué es la creatividad? ¿La capacidad de elaborar teorías científicas? ¿La de producir objetos nuevos y valiosos? ¿La de transformar la realidad reestructurándola de un modo diferente? Podríamos enmarcar la creatividad en cada uno y todos estos conceptos, pero hay más: ¿con la creatividad se nace o podemos modificarla incentivándola? A este punto deseo llegar con esta propuesta, podemos modificarla, se ha comprobado científicamente que se puede aumentar trabajándola adecuadamente. Solo utilizamos un 10% de nuestras capacidades, por eso estimular la percepción y desarrollar el pensamiento puede brindarnos la llave del éxito y lo ideal es comenzar en la infancia.

Gracias a la creatividad de algunas personas hemos evolucionado de la Edad de Piedra a este
novedoso siglo XXI con las fotos de Marte en colores. La creatividad ha sido el motor de desarrollo de mutaciones increíbles que han incidido en los más diversos planos de la vida del hombre. Desde la concepción aristotélica el hombre es acto y potencia, realidad y posibilidad, por lo tanto una de las premisas de la sicología se impone: sé lo que puedes ser, es decir, lleva a la plenitud tus posibilidades. Y es tan importante el placer, el goce del acto creativo, como el de sus resultados, que muchas veces, la mayoría, perduran más allá del tiempo físico del creador. Las tensiones y problemas de las grandes ciudades que hastían a muchos y los privan de las ganas de vivir son producto de la falta de interés, de escasas o nulas motivaciones. El juego es una actividad libre, lo más importante es la posibilidad de evasión que brinda, la no-imposición. El niño se siente cómodo en él, por eso entra y sale de ese universo de fantasía sin fisuras. El palo de escoba puede ser su caballo aunque él sepa que es sólo un palo de escoba. Jugar es apartarse de lo cotidiano, trascender la realidad, tener capacidad de inventarse un mundo que nos recibe y conforta.

No es sólo enseñar a leer o a escribir lo que buscamos cuando proponemos jugar con un cuento, sino incentivar todas las capacidades de la mente. Y ello se logra a través del placer y del descubrimiento. En la vida contemporánea hay pasividad mental y física. No se mueve el cuerpo y la mente tiene pocos estímulos para ejercitarse. Necesitamos estimular la creatividad como una técnica de aprendizaje. "La creatividad no se hace, se vive. No se lleva en la frente, sino en el corazón. No se siembra, se cultiva. No es patrimonio de pocos, sino cultivo de todos. La creatividad es una fuerza interior que nos conduce hasta ( que cada ola tenga su propia playa y cada sueño su universo y cada aptitud su futuro." (2004).

"La actividad creadora de la imaginación se encuentra en relación directa con la riqueza y la variedad de experiencia acumulada por el hombre, porque esta experiencia es el material con el que erige sus edificios de fantasía", asegura Vigotsky. (1986). "Hay que saber jugar con el libro. Empecemos por decir que es el más completo de los juegos de la mente, pues lo tiene que jugar uno solo.” Juan José Morosoli (1971). La escuela requiere de textos y actividades que promuevan fomentar las potencialidades creativas: exponer mundos nuevos que trasladen a los niños al mundo de la imaginación , sin alejarse de la formación valórica necesaria para la constitución de una nueva humanidad, que se puedan unir los contenidos curriculares y creatividad para lograr que nuestros niños y niñas sean más críticos y creativos.



Bibliografía:
Agüera, I. (2004) Curso de creatividad y lenguaje. Madrid, España. Narcea S.A. de ediciones.
Morosoli, J.J. (1971). La soledad y la creación literaria. Montevideo, Uruguay. Ediciones de la Banda Oriental.
Puentes de Oyenard. S. (1987). El cuento y los cuentacuentos. Montevideo, Uruguay. Asociación Uruguaya de Literatura Infantil-juvenil.
Vigotsky, L. (1986). La imaginación y el arte en la infancia. Madrid, España. Ed. Akal.


*Profesora de educación Básica, mención lenguaje y comunicación .U. Mayor
Licenciada en Educación
Magíster en Literatura. U. Adolfo Ibánez

El escritor del whisky escocés (II)







Mario Cárdenas*

2

El cantinero se sacó su ropa de trabajo para entregársela a su compañero que venía llegando. Pese a que era viernes, no había tantos clientes como de costumbre por la lluvia, pensaba el cantinero. Como fuese, tan pronto como se sacó el delantal con el logotipo del bar para ponerse su chaqueta de cuero, se dio cuenta que un hombre venía entrando por la puerta. Aquel hombre llevaba puesta una gabardina de cuero por encima de un terno de color negro, era alto y tenía el pelo castaño. Miraba al suelo con una expresión de melancolía. El cantinero esperó a que mirara hacia el frente para ver su cara, ya que le parecía familiar. El hombre miró hacia la barra como si estuviera mirando algo que no estaba allí. Pese a esto se acercó a la barra.

-Dame un whisky- dijo casi susurrando con voz grave.- Escocés con hielo.

El cantinero lo reconoció: era el escritor. Una extraña emoción lo inundó cuando recordó esa tarde de hace 2 años. Pensó en varias formas de acercarse al escritor para saludarlo, optando por acercarse a la barra y sentarse al lado de él para pedir lo mismo.

-Que sean 2, él paga- Dijo el cantinero mientras se sentaba al lado del escritor.

El escritor lo miró con extrañeza un momento, pero su cara se transformó al cabo de unos segundos. Miró al otro cantinero y le asintió para confirmar el pedido.

-Había olvidado que me tocaba invitar los tragos- Dijo el escritor sonriendo levemente.

-Y al parecer también olvidó volver a este lugar- Respondió el cantinero mientras les servían sus tragos.

Ambos levantaron brevemente sus vasos para brindar.

-¿Y qué lo trae por aquí?- Preguntó el cantinero.

-Primero que todo, dejemos las formalidades, puedes “tutearme”- dijo el escritor con un ligero tono de desafío- ¿Recuerdas que te dije que conocí a una chica hace 2 años?

-Sí.

-Nos conocimos mejor y tuvimos una relación de 2 años.

-¿Y qué sucedió?

-Estaba seguro de que la amaba, no sé si como la mujer de mi vida, pero no había sentido antes lo que sentía por ella. Pero no era mutuo.

El escritor se bebió todo el contenido de su vaso, mientras que el cantinero solo bebió un pequeño sorbo.

-La vi con otro hombre entrando a un motel.


-¿Y tiene pruebas de que le fue infiel?


-No hacen falta. La he seguido estos días y la vi besándose con otro infeliz, esperé afuera del motel por 3 horas, pero no me sentí capaz de plantarle cara. Vine directo hasta este bar.

El cantinero miró a la barra con expresión de lamento.

-Al menos mi novela ganó algo de dinero. Puedo venir a beber cuando quiera. -Lamentó el escritor-

He visto como terminan los que tienen esa idea y no se lo recomiendo- Respondió el cantinero.

El escritor miró con algo de duda al tabernero.

-¿Y tiene una mejor idea?- Preguntó el escritor.

El cantinero comenzó a mirar las paredes del bar. Mientras lo hacía comenzaba a pensar en que seguían siendo del mismo color verde musgo, seguían teniendo las mismas mesas, la misma decoración. El único cambio era que ahora tenían un escenario para que una banda de unas 4 personas tocara los fines de semana.

-Bueno, usted es un escritor. Supongo que si tiene dinero ha escrito algo bueno, y por ende, debe tener talento- dijo el cantinero con tono de indiferencia

El escritor asintió mientras acercaba el vaso al cantinero de turno para que le sirvieran más whisky.

-¿Vas a decirme que escriba algo para desahogarme?

-Sí. Después de todo, las mejores obras de un autor, ya sea un músico, un pintor o un escritor, vienen después de un mal periodo de su vida. No estaría mal que lo aprovecharas.

El cantinero de turno llenó los vasos de ambos clientes. El escritor no tardó en comenzar a beber más licor.

-Una vez lo intenté, y ese relato terminó alimentando una fogata- dijo el escritor, acompañando un suspiro.

El cantinero sonrió levemente.

-He oído sobre aquel problema del escritor, aunque la verdad es que no lo entiendo, pues tienen talento para escribir. Después de todo, por eso son escritores- dijo el cantinero mientras miraba su vaso.

-Te lo pondré de esta forma- dijo el escritor con cierta molestia El escritor dejó ver su molestia.

-Supón que has creado un trago con los licores que más odias. Al terminar lo pruebas y resulta ser peor que tragar ácido sulfúrico, pero un cliente llega, lo prueba y le encanta. ¿Soportarías que alguien beba esa asquerosidad?- dijo el escritor moviendo las manos.

El cantinero lo miró admitiendo su derrota.

-Lo quemaría- dijo el cantinero mirando su vaso.

El escritor asintió y le acercó el vaso al cantinero de turno para pedir más alcohol. Una vez que su vaso estaba lleno, se lo bebió todo de un solo trago.

-Aunque no pierdo nada en intentarlo.- Dijo el escritor mientras se llevaba una mano a la cara.

El cantinero suspiró mientras tomaba su vaso de whisky. Se tomó el tiempo para olerlo, mezclarlo con el agua de los hielos y solo después de eso, beberlo.

-Me iré antes de que haga más frío. Volveré cuando termine la novela.- dijo el escritor levantándose de la barra.

El escritor se fue antes de que el cantinero pudiera despedirse. No se molestaría en buscarlo:
le parecía interesante que se perdiera en la ciudad.



*Estudiante de Ped. en Inglés