viernes, 25 de julio de 2014

Esther Huneeus Salas y Marcela Paz: vidas unidas por un personaje inmortal




La siguiente investigación, toma como referente la labor literaria de la escritora chilena Esther Huneeus Salas -quien escribió bajo el seudónimo de Marcela Paz- y su permanente preocupación por los niños. La autora vivió en una época donde la literatura infantil no había alcanzado la importancia actual, contribuyendo con sus textos al desarrollo de esta literatura e involucrando la realidad con la ficción, interviniendo en ellos con el llamado social y desplegando facetas de su sensibilidad que se reflejaron en el contenido de su obra literaria.

Ester Huneeus Salas de Claro, más conocida como Marcela Paz, nació el 28 de febrero de 1902 en Santiago de Chile. Fue la segunda hija de la familia Huneeus (una acomodada familia de ocho hermanos). Desde pequeña se refugió en la soledad y la imaginación. Esto se volvió más intenso tras la muerte de Anita, su hermana mayor, y la ausencia de amigos de su edad.

Su formación infantil estuvo a cargo de institutrices, lo que la mantuvo alejada de sus padres. En 1926 viajó a París con la intención de estudiar Bellas Artes. Volvió a los 24 años de edad a Chile donde comenzó lentamente a escribir su obra literaria, y a realizar sus trabajos en esculturas y su poca conocida obra social.
Estudia en la Facultad de Bellas Artes. Colabora en las revistas Lectura, El Peneca, Ecran, Zig-Zag, Eva, Margarita. También lo hizo en los diarios La Nación, El Diario Ilustrado, El Mercurio y La Tercera. Utilizó, además del seudónimo de Marcela Paz, los de Paula de la Sierra, Lukim Retse, P. Neka, Juanita Godoy.

Dedicó 25 años a la secretaría de la Fundación Sociedad Santa Cecilia. Dirigió la Organización Internacional del Libro Infantil (YBY) entre 1964 a 1967. Perteneció a la Sociedad de Escritores de Chile (SECH), viajó a Europa, Estados Unidos, Canadá y otros países. Obtuvo numerosos premios, siendo el más importante el Premio Nacional de Literatura, recibido en 1982. Con Papelucho ganó el concurso literario organizado por la Editorial Isla de Rapa Nui. El 12 de junio de 1985 falleció en Santiago de Chile.

La escritora
Marcela Paz, cuentista y novelista, se convirtió en un clásico de la literatura infantil de Chile con la serie Papelucho. A tal punto llegó su popularidad que hoy sus historias se leen en todas las escuelas chilenas y es material de lectura obligatoria. Es de las escasas personas dedicadas al cuento infantil en nuestra patria. Como ninguna “supo captar en detalle todo ese enjambre de aventuras que sólo la fantasía de un niño puede vivirlas en plenitud. Emplea un lenguaje acorde con la naturaleza sicológica del alma infantil, de modo que nuestros hijos, tal como lo han hecho varias generaciones, pueden disfrutar a sus anchas con tales aventuras y chiquilladas, pues la retrata de cuerpo entero” (Miguel Ángel Díaz, Premios Nacionales de Literatura, 1988).

Sin embargo, pese a todos los méritos que tuvo y su innegable talento, su tarea no es suficientemente
conocida a nivel masivo, y no se le cita a menudo en las historias y panoramas literarios. Tal vez el hecho de haberse convertido en la lectura obligatoria haya perjudicado su conocimiento público en general. También el escaso apego a las tertulias literarias y a la figuración, conspiraron al bajo perfil mantenido por Marcela Paz.

Los críticos literarios de la época saludaron con aplausos el ingreso de esta escritora. No debemos olvidar que el cuento infantil es un género difícil de desarrollar, puesto que el autor debe colocarse a la altura de la comprensión de los niños en cuanto a su edad, intereses y sueños compartidos. Es por ello que su labor cobra tanta relevancia, hasta el punto de recibir el Premio Nacional de Literatura. Varias generaciones de chilenos han bebido en las aguas de Papelucho.

Algunos libros publicados:

Tiempo, papel y lápiz (1933), Soy Colorina (1935), Papelucho (1947) y todos los escritos en que figura Pape-lucho, La pecosa (1948), La vuelta de Sebastián (1950), Los pecosos (1976), Perico Trepa por Chile (1978), El soldadito rojo (1981), Los secretos de Catita (1981).

ANÁLISIS DE SU OBRA “PAPELUCHO”
Papelucho nace en el año 1947. El personaje captó la esencia infantil de la época. Este fue presentado en el concurso literario organizado por la Editorial Isla de Rapa Nui. El título de su obra fue en honor de su esposo, apodado Pepe Lucho.

Las historias de este personaje son doce y es por ese motivo que he tomado la primera, para que de ella vayan surgiendo todas aquellas cualidades que han hecho de Papelucho un personaje inmortal.
Es importante plantearse la siguiente pregunta: ¿Qué es lo que hace que una obra o que un personaje de alguno de los textos de los escritores sea inmortal?

Papelucho se inserta dentro de la sociedad del momento, involucrándose de una forma que llega tanto a los pequeños como a los adultos, y va quedando en el imaginario colectivo por su implicancia en cada uno de los acontecimientos que ocurren en la vida de cada niño y se identifican con el personaje.

La autora además no nos hace una descripción del pequeño, sus rasgos sólo se conocen a través de las imágenes. Se trata de un niño flaco, de pelo desordenado y que posee grandes dientes delanteros. Su forma de actuar es inquieta, extrovertida, teniendo una personalidad muy espontánea para su edad. Esto nos hace pensar que Marcela Paz deseaba, justamente, que cada niño tuviera su propia identificación tanto en lo físico como con sus aventuras.

Cuántas personas adultas no vivieron las mismas aventuras de este niño. Un ejemplo: “cuando Papelucho es castigado y no puede salir de su casa decide poner una tienda en el patio, y sus ventas son elementos que para él no tienen ningún valor, como corbatas, pinches, etc., pero el niño todo lo hace sin doble intención, pues las ventas las deja en el velador de su madre”, en este simple hecho vemos que actúa como todos los niños del mundo, sin malicia y sin querer causar daño.

Todas sus obras han podido adaptarse como obras de teatro infantil, ya que con ello desarrollan la
expresión y se consigue que los niños y niñas se sientan cautivados con las aventuras y la lectura de los textos. No podemos dejar de mencionar porqué tanto adultos como pequeños y pequeñas se sienten identificados con las aventuras de Papelucho. Todo ser humano tiene un niño escondido que emerge al ver las aventuras de este personaje, que son las mismas que se han vivido en toda época. La creatividad, la ingenuidad y la resolución de problemas son la tónica de este mundo fantástico que ellos pretenden habitar y donde se pueden realizar tantas aventuras.

¿Qué pretendía Marcela Paz en sus textos, principalmente en Papelucho? La respuesta es: la autora se sitúa en la perspectiva de los hijos, en cada forma de sentir, de pensar, de acuerdo a las situaciones en que se vive. Sus personajes son verdaderos. Son seres que van pasado cerca de sus hijos y de ella, son personajes-personas con los cuales convive diariamente.

CONCLUSIONES
Concluyo esta investigación sobre la obra de Ester Huneeus y Marcela Paz, vidas unidas para un personaje inmortal, con las reflexiones de la propia autora que aparecen en el libro de Ana María Larraín, Marcela Paz, una imaginación sin cadenas, que expresa textualmente:

“Quise hacer un personaje cómico, tierno (niño o niña), y fue tomando vida propia. La idea original se transformó en algo mucho más general: la palabra de los niños aquí y en todo el mundo” (Marcela Paz).
A través de esta investigación he podido llegar a una deducción que comparto con ustedes: “un personaje puede lograr la inmortalidad cuando su autor o autora, logra transformar su creación en un protagonista, libre de toda influencia personal, utilizando un lenguaje de acuerdo a la edad, características y costumbres, exentos de moralina rebuscada que solo lograría que el lector no se sienta parte de la historia”. Marcela Paz se sitúa en el sentimiento real de su creación literaria, adoptando su lenguaje usanzas y dejando que el personaje cobre vida propia y pueda incluso mantener un diálogo con el lector, realizándolo en primera persona. El narrador aquí es el protagonista y cobra verosimilitud en virtud del diálogo; que mantiene mediante su diario de vida y el lector.

La fuerza de Papelucho nace desde su propia esencia, a partir de su propia y espontánea conciencia de sí mismo, Marcela Paz solo le entrega a su personaje las alas para que pueda volar en el mundo de la fantasía, otorgándole un lenguaje para que pueda expresarse en su diario de vida, que lo hará desarrollar una vida independiente de su autora y tener sus propios rasgos, sin que aparezca la conciencia que tenemos los adultos y que le quitaría toda espontaneidad a los relatos.

Los textos de Papelucho no se ciñen a normas que hayan podido limitar la creatividad de Marcela Paz, porque al analizar todos los argumentos relacionados con este personaje, podemos darnos cuenta que la autora le entrega un valor expresivo y está redactado de tal forma que tanto el escritor como el lector se encuentran en la magia de la recreación.

Finalizo esta investigación diciendo que Papelucho es inmortal, que lo leerán todas las generaciones ve-nideras porque mediante sus aventuras los lectores que exploren sus páginas podrán volver a la infancia, sin importar la cultura o la edad, imaginando situaciones a las que se han visto expuestos en su propia infancia.
Papelucho es un personaje entrañable y Marcela Paz (o Esther Huneeus), estará presente a través de este hijo literario en los corazones de todos los niños chilenos y extranjeros, y será reconocida de generación en generación.

Bibliografía
Larraín, Ana María: Marcela Paz “Yo escribo para entretenerme”,1-9-1982
Larraín, Ana María: “Papelucho sigue vivo”. El Mercurio, Revista Libros, 18-6-1989
Marcela Paz: “Soy colorina” Prólogo Ana María Larraín, editorial Universitaria, Santiago, 1977
Larraín, Ana María: “Marcela Paz una imaginación sin cadenas”.Editorial Universitaria -1ª edic.-Santiago, Chile.Universitaria 2009.Pág.144.-145
http:/www.escritores.cl/base .php? fI=semblanzas/texto/paz.htm
http:/es.wikipedia.org/Wiki/Marcela_Paz
Paz, Marcela Papelucho, Editorial Rapa Nui, S.A


Estela Socías
Profesora de Educación Básica con mención en Lenguaje y Comunicación,
Universidad Mayor

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